Consentimiento informado en psicología: qué debe quedar registrado
Un consentimiento sin el texto que se presentó no prueba gran cosa. Esto es lo que conviene registrar de cada autorización y por qué la versión importa tanto como la firma.
Un consentimiento no es un papel suelto
Cuando alguien pregunta «¿tienes el consentimiento firmado?», en realidad está preguntando otra cosa: ¿puedes probar qué se autorizó, cuándo y sobre qué texto? Un documento firmado sin la versión del texto que se presentó no responde ninguna de las tres.
Por eso el consentimiento se diseña como un registro, igual que la historia clínica: con fecha, con contenido y con rastro.
Qué autorizaciones conviene registrar
En un consultorio de psicología suelen convivir varias autorizaciones distintas, y mezclarlas en un solo documento firmado «en general» es justo lo que hace difícil demostrar nada después:
- Consentimiento para la atención.
- Consentimiento informado del proceso terapéutico.
- Consentimiento para teleatención, cuando la sesión es remota.
- Autorización de tratamiento de datos personales.
- Autorizaciones específicas: uso de información con una finalidad concreta.
- Consentimiento para grabación de audio o video, si la usas.
Qué debe guardar cada consentimiento
Cada uno de esos registros debería conservar, como mínimo:
- Tipo de consentimiento.
- Versión del documento presentado.
- Texto que se mostró a la persona.
- Fecha y hora de la aceptación.
- Quién consiente y, si aplica, su representante o acudiente.
- Medio por el cual se dio.
- Evidencia de la aceptación.
- Estado y, si corresponde, la revocación.
La versión y la evidencia son la parte que casi siempre falta
Si actualizas tu formato de consentimiento y nadie guarda la versión anterior, los consentimientos firmados antes quedan colgando de un documento que ya no existe. Guardar el texto presentado junto a la aceptación resuelve ese problema de raíz: cada autorización queda atada a lo que efectivamente se leyó.
Lo mismo con la evidencia: la fecha y la hora sirven de poco si no se puede mostrar de dónde salió esa aceptación.
Cómo lo puedes llevar en Vita360
Cada autorización puedes guardarla como documento del paciente en su biblioteca, para que quede en el mismo expediente y no en una carpeta paralela. El acceso se controla por rol y las acciones del personal sobre los pacientes quedan auditadas.
La decisión clínica y la custodia de esos documentos siguen siendo tuyas; la herramienta está para que no se pierdan.
¿Te sirve tener esto en orden?
Vita360 guarda la historia clínica estructurada, con entradas inmutables y acceso por rol.